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jueves, 14 de julio de 2011

La Escuela, El Texto Escolar y La Igualdad De Género. Parte 4. Los textos escolares: “Educación familiar y ciudadana y La Nueva Educación Familiar y Ciudadana”. Por: Br. Ruiz, María y Br. Valdéz, Andrea


Los textos escolares: “Educación familiar y ciudadana y La Nueva Educación Familiar y Ciudadana”

En las instituciones de educación básica, como se hizo mención y es evidente, la utilización de los textos escolares es fundamental para la formación del niño o niña y, como expone Ramírez: “La integración de los textos escolares en la vida cotidiana de la escuela venezolana ha sido de tal magnitud que ha llegado al punto de convertirse en instrumento para los alumnos, maestros y padres”[1], sin el texto escolar pareciera que no existiera educación, su utilización se ha llevado a niveles en donde lo que allí se dice es lo correcto y verdadero y como tiene de alguna manera la aprobación del maestro que es la figura ante el estudiante que mas sabe y por tato me enseña, que no es aceptable ni pensable por parte de algún niño o niña en etapa de formación oponerse a lo escrito en un texto y avalado por la maestra o el maestro que, como mencione líneas arriba, es la persona que sabe por eso educa.

Los textos escolares pues, limitan al educado a una sola visión de las cosas y a una sola manera de aprender y reproducir conocimiento que vendrá dada, por esa gigantesca falla,  en donde solo se limita al niño o niña  a aprender de memoria lo que en un texto se dice y en donde la capacidad reflexiva se va coaccionando a una sola manera de aprendizaje; por otra parte, la participación por este tipo de educación se vuelve repetitiva y no verdaderamente reflexiva, que si evaluamos lo contenido en La Ley Orgánica de Educación la participación debería de venir dada por un factor reflexivo que le permita al individuo comenzar a crear su propia visión de las cosas y una base que lo ayude a su defensa teórica y argumentativa en los años próximos y porque no, también a la formación de ideales y personalidad. Observamos pues como es alejado del niño o niña educada esa capacidad reflexiva, para ser inmerso en un sistema educativo en donde la repetición parece ser la única forma real de aprendizaje.

“Abordar el texto escolar desde una perspectiva reflexiva y critica es urgente”[2] expone Ramírez, una utilización mas abierta de los materiales presentes para la educación pueden servir de mucho en la formación de los nuevos jóvenes; la transmisión de valores, creencias, estereotipos, etc. que contribuyen a su desarrollo como ser hacen necesaria la revisión exhaustiva de los textos escolares no solo para reconocer algunas fallas (de poseerlas) sino para evaluar las diferentes formas como puede ser suministrado el conocimiento, formas que no se limiten a una repetición exacta y un aprendizaje exacto del texto con todas las implicaciones que allí encontramos, por ello es apropiada la reflexión de Ramírez cuando menciona que “el texto escolar debe dejar de ser ese algo que todos presumen bien construido  para convertirse en objeto de investigación y reflexión permanente por parte de investigadores y educadores. [3]

Es aquí donde debería tomarse al pie de la letra lo expuesto en la ley orgánica de educación cuando se menciona la educación como derecho humano y deber social fundamental orientada al desarrollo del potencial creativo de cada ser humano en condiciones históricamente determinadas, constituye en eje central en la creación, transmisión y reproducción de las diversas manifestaciones y valores culturales, invenciones, expresiones, representaciones y características propias para asumir y transformar la realidad.[4]



En una revisión de los instrumentos utilizados para la formación de los niños, niñas y adolescentes en edades escolares, nos encontramos con un texto, que por su aparente contenido debería de ayudar de manera significativa a la formación de ciudadanía y valores de igualdad y morales que se mantendrán a lo largo del desarrollo de los individuos, y es el libro “nueva” educación familiar y ciudadana; utilizado 7mo grado de básica en una cátedra con el nombre “Educación Familiar y Ciudadana”. En el, encontramos diferentes contenidos que van desde la identidad sexual hasta el poder publico nacional, las elecciones y otros contenidos formativos enseñados en esa etapa. La utilización de imágenes, gráficos y textos generales de conceptos significativos giraran en torno a su estructura.

Conceptos generales, estructuras reales, representaciones colectivas,  realidades sociales y visiones de mundo  que en ocasiones van en contraposición unas con otras, juicios de valores en donde se establecen lo malo y lo bueno lo que se debe y no hacer lo que es ser hombre en todos los sentidos y lo que es ser mujer también en todas sus facetas, como deben ser las relaciones y el comportamiento de ambos sexos, un libro lleno de imágenes ideales y referencias ideológicas que serán asimiladas por el estudiante sin posibilidad a critica o a contrastar con su realidad que en ocasiones suele ser muy distinta la idealizada en el texto.

Es por ello que Ramírez dice: “La escuela fragua permanentemente en los estudiantes determinados modos de racionalidad y pensamiento, jugando importante papel en este proceso los textos escolares ya que a través de sus significados se transmiten, además de un conjunto de informaciones sobre los saberes producidos por la ciencia, concepciones ideológicas, morales, religiosas, políticas, éticas y psicológicas, antropológicas que hacen ingenuo pensar en ellos como un instrumento pedagógico neutro”[5].

Se muestra pues en este texto, como dije anteriormente, una realidad, unos valores determinados, una norma, un deber, una manera de expresión, una ideología, un comportamiento, y ante el cual el estudiante reacciona como ente pacifico receptor y productor de exacta información, aunque puede existir una critica interna a algunos conceptos, es impensable expresarlo de manera libre y solo se limitan pues a estudiar y repetir porque debemos mencionar que no es estudiar, sino aprender y repetir tal cual lo que el texto expone y que el profesor avala.

Ahora bien, en cuanto a las disposición de los sexos nos damos cuenta que la división sexual, de roles y por tanto de genero es muy marcada en el desarrollo del libro. Un fuerte predominio del hombre en las imágenes, a lo largo del libro, nos da luz de la visión menor que se le atribuye a la mujer. “Las sociedades con modelos culturales compartidos en torno a la figura masculina como ente productor, proveedor, reproductor, emprendedor, valeroso, etc., tienden a generar-como contrapartida- una imagen de la mujer asociada a atributos que complementarían los del hombre, en una suerte de compensación natural para el mantenimiento de la especia” expone Ramírez[6]. Venezuela no se aleja de esta concepción y los textos escolares tampoco; conceptos como: en las familias tradicionales existe un padre que trabaja y aporta todo el dinero necesario para el mantenimiento. Existe también una mamá que es la que lleva todo el peso de la distribución del dinero en las cosas necesarias y la que trabaja sin descanso para tener los alimentos preparados en las horas predeterminadas; para mantener limpia y funcional la casa y la ropa de todos los que en ella habitan.[7]
Esta diferencia genera pues conceptos a lo largo del texto en donde la visión de hombre como expone Ramírez en la cita antes mencionada, es superior a la de la mujer, la cual por su sexo débil y roles de hogar estará siempre a disposición de los hijos, el mantenimiento del hogar y la distribución del dinero que el esposo trabaja.

Asimismo, se hizo la observación y el análisis del texto de Héctor Zamora de Educación Familiar y Ciudadana, en donde encontramos una primera parte referida a la identidad psicosexual del adolescente, la pareja y la estructura familiar. En primer lugar se entiende que la identidad es una construcción que hacen los individuos de sí mismos, a través de las relaciones personales y sociales, formando así la personalidad en los hombres y mujeres. Ahora la identidad en los adolescentes, como lo plantea Zamora, es la identificación del joven o de la joven con su sexo[8], por tanto deben observarse comportamientos en el joven propios de la masculinidad y de recato y femineidad en la joven. Además a lo largo de esta parte que es referida a la vida del adolescente, se refuerza de manera reiterada que debe hacerse una distinción entre hombre y mujer, en ideas como la siguiente: “Es importante alentar los encuentros de jóvenes del mismo sexo. Al varón le hace bien reunirse con sus amigos y a la joven le es provechoso establecer contactos con sus compañeras. Esta práctica contribuye a afianzar la personalidad y a definir la propia sensibilidad”[9].

De esta manera, en la etapa básica de la educación nos encontramos ya con determinados conceptos, que señalan cuáles deben ser y de que manera deben realizarse los comportamientos, actitudes y conductas, de las y los jóvenes. Por otra parte, llama la atención la manera en que se abordan todos estos temas de la adolescencia, la sexualidad, etc. desde un enfoque muy biológico, siendo que el contenido del libro va orientado a la formación familiar y ciudadana. Frases como: “La adolescencia, o período que sigue a la infancia, marca el momento en que la persona adquiere capacidad para reproducirse (...)”. O también, “(…) la pareja humana que es la verdadera célula biosocial de la especie”.

Se nos presenta aquí una distinción de género que debemos evaluar: se supone que si nacemos con ciertas características en nuestro cuerpo vamos  actuar, vivir, a tener ciertas actitudes y podemos hacer unas cosas si y otras no.

Rivero, citando a Amonio (1995) nos dice; “cada sociedad produce sus propios ideales de la masculinidad y feminidad, generando mecanismos para reforzar la diferencia como desigualdad a través de la redundancia de los papeles de los sujetos, tanto femenino como masculino, deben ejecutar dentro de una sociedad. Los dos sexos sirven como referencial para la elaboración y diferenciación de las unidades sexuales”[10].

Entonces, ser hombre o ser mujer, ser masculino o femenino, es una característica que se le atribuye al cuerpo. Así Bourdieu[11] afirma que:

La construcción de los cuerpos esta inmersa en una cosmología sexualizada, la cual consiste en la oposición de lo masculino a lo femenino, a través de la delimitación de su campo de acción, en el que un sexo prevalece sobre otro (…)  las cuales las asume como diferencias naturales y no sociales o culturales.

Cabe destacar en este punto que si bien la diferencia entre hombres y mujeres es sexual también puede serlo cultural, en este punto interviene el factor genero para su entendimiento.

El género es una construcción Histórico-social, referida tanto al hombre como a la mujer. Determina lo masculino de lo femenino.
Cada cultura y sociedad impone pues,  a sus miembros una serie de prejuicios determinados acerca del carácter de la naturaleza humana y a la naturaleza de ser hombre o mujer, caso presentado en el texto evaluado. Y Cada cultura o cada sociedad asigna roles diferentes a hombres y mujeres, pero, no es de negar que al hombre se le designa en su mayoría el trabajo en la calle y la responsabilidad económica; y a la mujer la responsabilidad del hogar y de los hijos.


 “Nueva” Educación Familiar y Ciudadana






Imágenes



Mujer
Hombre
Pareja
Niñas
Niños
Familia
Madre-hij@s
Padre-hij@s
Grupos
20
55
9
16
31
4
6
1
6

Si nos vamos a cifras por sexo (incluyendo niñas con mujeres y niños con hombres) obtenemos:

Femenino: (36) imágenes aproximadamente a lo largo del texto.
Masculino: (86) imágenes aproximadamente a lo largo del texto.
Nota: Cuando Hay una nota en el libro de aparente importancia o resumen de algún concepto presentado, la imagen en todos los casos es la de un padre, un hijo y una madre.





Imágenes



Mujer
Hombre
Pareja
Niñas
Niños
Familia
Madre-hij@s
Padre-hij@s
Grupos
2
3
3
0
1
1
0
2
4
Educación Familiar y Ciudadana

Femenino: (2) imágenes a lo largo del texto
Masculino: (5) imágenes a lo largo de todo el texto.

[1] Tulio Ramírez. “El texto escolar en el ojo del huracán”.
 [2] Ibíd.
[3] Ibíd.
[4] LEY ORGANICA DE EDUCACION. GACETA OFICIAL DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA. AÑO 2009
[5] Tulio Ramirez. Op. cit
[6] Ibid
[7] “Nueva educación Familiar y Ciudadana de la República Bolivariana de Venezuela”, p 34
[8] Héctor Zamora. Educación Familiar y Ciudadana.
[9] Ibid
[10] Artículo de Yelitza C. Rivas C. publicado en la Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales. Facultad de ciencias económicas y sociales. Universidad Central de Venezuela. Caracas, Septiembre-diciembre 3/2006.
[11] Pierre Bourdieu. La dominación masculina. p. 15

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